martes, 12 de marzo de 2013

Cual lider admiro.

Realmente hay muchos lideres que me parecen admirables por miles de razones diferentes, el contexto da la oportunidad para que diferentes cualidades sean valiosas en un líder, sin embargo un ejemplo clásico de un buen líder que además tuvo gran éxito es el de Alejandro Magno. Alejandro fue un líder muy exitoso, que a pesar de ser mucho menor que gran parte de la gente que lideraba, les transmitía un sentimiento de confiabilidad que llevaba a sus soldados a grandes hazañas. Alejandro fue un buen aprendiz tanto de su padre en asuntos de gobierno y estrategia militar como de sus afamados maestros, como Aristoteles, de los cuales aprendió elocuencia, política, historia natural y muchos otros temas.

Se dice que Alejandro conocía por nombre a todos los soldados macedonios, lo cual demostraba su interés en ellos generando lealtad hacia él. Esta cualidad humanista también le daba oportunidad de levantar los ánimos a sus soldados en momentos críticos de las batallas, dándole un control táctico a sus fuerzas que la mayoría de estrategas no están ni cerca de alcanzar.

Además de sus fortalezas como líder militar, Alejandro también mostraba sus cualidades a la hora de gobernar. Inclusive en áreas conquistadas, las obras de infraestructura y un gobierno sostenible siempre fueron objetivos claros. Además él predicaba el respeto a las culturas conquistadas, inclusive llegó a adorar a los dioses egipcios. Fue en Egipto donde el liderazgo de Alejandro dejó las huellas mas grandes, por ejemplo, dándose cuenta que, a pesar de la percibida influencia histórica de la cultura Egipcia en la griega, no podría llegara realmente tener un dominio cultural y económico griego en Egipto y fundó Alexandria como cuidad griega en territorio Egicio y con acceso al Nilo y al Mediterraneo.

En la batalla de Issos vemos un perfecto ejemplo del liderazgo de Alejandro y como difería este de su contraparte persa Darius III. Ambos eran los reyes de imperios que les habían sido heredados, sin embargo, Alejandro probó ser un líder capaz mientras que Darius probó su poca confiabilidad. En esta batalla, Darius III se posiciono detrás de la falange de mercenarios griegos que estaba en su ejercito y posiciono su caballería junto a el, lo cual lo ponía fuera de las zonas de peligro. Alejandro por otro lado tomo posicion al frente de su infantería, y en un momento clave, los lidero personalmente a cruzar un rió y atacar la formación persa abriendo una brecha en la linea enemiga por la cual pudo penetrar la caballería. Cuando la caballería paso por la posición de Alejandro, él se les unió y una vez mas a la cabeza de la formación, lideró a la caballería hacia Darius III quién huyó en pánico sin estar cerca de la batalla. Sin embargo, en vez de perseguir al rey enemigo, Alejandro tuvo la visión de ver a sus hombres en peligro en el costado opuesto de la batalla y logró controlar a su caballería, llevándolos a impactar la retaguardia de la formación enemiga.

Al final un ejercito mucho menor, pero con un líder mucho mas fiel y dispuesto a liderar con el ejemplo fue el que se llevó la victoria, y el resultado final de la guerra también fue a favor de Alejandro. Como líder de un estado, Alejandro tomó posiciones de liderazgo que en generalmente fueron cubiertas por diferentes personas. Tomaba la posición de un centurión o un sargento liderando las tropas personalmente, además tomaba las desiciones generales del campo de batalla posición de un general. Tambien dirigía las decisiones estratégicas del ejercito y dirigía las políticas de gobierno de las diferentes regiones. Cada una de estas posiciones requiere un estilo diferente de liderazgo para ser eficaz, y Alejandro mostró dominar estos estilos, conquistando un imperio de muchas regiones diferentes y creando sistemas de gobierno que durarían mucho mas que el imperio.